Navegando por la Patagonia Austral

“El invierno en Punta Arenas se parece a un gigantesco cetáceo que reposa sobre la marea. Es mi ciudad. Nací y crecí en ella, varias veces he viajado por otras latitudes, pero siempre vuelvo a mi lugar, como consolidando un ritual pretérito y siempre revelador. A veces me doy cuenta de que contemplarla es también un poco inventarla. […] Pasear por aquí en una tarde invernal es como probar una pastilla de menta demasiada fresca, es un frío que llega a calar los dientes, una mezcla entre placer y dolor, muy propia de la cercanía con los hielos del fin del mundo”. Tramo extraído de “El barco de los esqueletos”, de Óscar Barrientos Bradasic (2014).

DSC_0050

Tomo prestadas las intensas palabras de este escritor magallánico para describir mi estado, mi lugar y mis condiciones frente a la belleza de un atardecer, caminando por la costa nera de la ciudad de Punta Arenas. Estamos en plena actividad a bordo del crucero de expedición Vía Australis, parte de la flota de la compañía que se dedica a descubrir y explorar la Tierra del Fuego y la Patagonia Austral, llegando hasta el Cabo de Horno. Es de aquí que se ven los amaneceres más lindos y los despertares de días deseosos de aventuras. Los vientos que aquí soplan llevan todo el aroma del mar y la frescura del sur, por lo tanto entiendo bien cómo es esta “pastilla demasiada fresca” a la cual el escritor hace referencia.

Después de más de 2 meses embarcado y viviendo en este extremo confín del continente americano, me puedo dar por satisfecho y decir con orgullo hacer parte de esta experiencia. Traer gente de todo el mundo y guiarlos con sabiduría y dominio, mostrando esta zona tan especial del planeta, me hace pensar en nuestro papel como agentes activos en nuestro entorno. Por cierto, siempre con el mejor compromiso de aprender acerca del todo y la positividad que nos lleva más allá y nos empuja a descubrir siempre más. En esta región, todos los días tenemos pruebas de cuanto es grande y fuerte la naturaleza: los vientos provenientes del Océano Pacífico, el mar agitado e insaciable, las aves volando al nuestro rededor, los tremendos glaciares y montañas que provienen de la Cordillera Darwin con todo su esplendor. Estamos visitando la Tierra del Fuego, inmensa isla que denomina también a todo un archipiélago, caracterizada por una fauna y flora única en el mundo. Recibimos personajes impregnados de historias que vienen acá hacer su viaje al “fin del mundo” y a veces nos pasa desapercibido donde nos encontramos. Una vez más, preparo mi café y subo a la cubierta exterior para apreciar el paisaje: “¡Que hermoso es vivir en el fin del mundo!”

Punta Arenas, Enero 2016

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s